domingo, 27 de febrero de 2011

Sunday bloody sunday

Llevo bastante sin escribir porque, la verdad, no me dan ganas de hacerlo. He empezado varios posts pero nunca los termino porque a la segunda frase siento que no hay nada que decir sin comprometer mi privacidad o sin pasar por ridícula cursi. No es que me importe que me juzguen, pero no quiero compartirles todo así, de chévere. Tampoco es que sea tan abierta, o no en este momento. Entonces, como estoy tan trascendental y con las ideas tan cortitas, bloggear no es mi actividad favorita de estos días.
Bueno. Como muchos habrán notado, hoy es domingo. Qué día tan horrible. Todos los asalariados lo adoran porque pueden dormir lo que no durmieron durante la semana, pero aquellos que se levantaron a las 9 durante la semana no lo sienten como nada en especial. A mí me parece horriblemente triste.
Yo tengo una costumbre extraña de relacionar todo con los colores. Para mí el domingo es gris, gris triste y aburrido, depresivo y apagado. En fin, gris. Si fuera un domingo con sol y en piscina sería amarillo, pero casi siempre es gris. Será porque los domingos a la gente no le gusta abrir las cortinas ni las puertas y se encierran en sí mismos, disfrutan su soledad y me dejan a mí sola para pasar la mía. Lo más chistoso es que mientras más triste estoy, peor se pone el clima y ahora todos los días son fríos, lluviosos y grises... en Villavicencio. Sí, en Bogotá siempre son así, pero esto es casi un balneario con barrios y aunque la lluvia no falta uno que otro día, que haga frío y que el día esté nublado es un acontecimiento. Y si sigue lloviendo me voy a poner más triste.
En fin, odio los domingos. Me dan demasiado tiempo y espacio para pensar en el sinsentido que somos y no soporto tanta soledad. No soy un monstruo asocial (y antisocial) como algunos creen. Me gusta sentir que hay alguien conmigo y no sólo a mi alrededor.

Les dejo una canción. Sé que todos se han sentido así alguna vez y de pronto les guste. A mí me pone triste pero, siendo honestos, ¿qué no me pone triste? Yo sé qué, pero ni modo.











Adieu.

martes, 22 de febrero de 2011

Animal.

Los humanos son instintivos. Instintivos, irracionales e impulsivos. Las 3 íes, y ninguna muy halagadora.
A veces nos entregamos tanto a algo que empezamos a olvidar pensar. Otras veces pensamos tanto que olvidamos sentir. Pero a fin de cuentas no importa que hagamos, nos equivocamos la mayoría del tiempo.
A mí siempre me ha parecido más cómodo ser un animal, no sentir y pasarse por la vida persiguiendo instintos, satisfaciendo las necesidades más básicas. Este intermedio incómodo, en el que nuestros instintos nos motivan y nuestros pensamientos, so llamados racionales, nos hacen dudar de todo, es nuestra perdición. Yo definiría a los humanos como autodestrucción.
Yo no soy muy inteligente y aún peor, soy muy torpe. Pero creo que mi visión del mundo es bastante racional y trato de ver todas las partes de los problemas. Ahora me pregunto, ¿estaré ciega ante mis propias incapacidades? Porque nada me sale bien y todos me culpan. Y yo culpo a los demás.
A pesar de todo, veo que es una situación constante y parece ser la tendencia culpar a todos de lo que ocurre. El calentamiento global? Es culpa de las grandes potencias que abusan. Pero ud no recicla, gasta demasiada agua y tiene 4 carros. El trancón es culpa del busetero que se metió mal. Pero ud va solo en su carro y se pasó el semáforo en rojo. La inseguridad es culpa de la pobreza y la mala educación. La pobreza es culpa de los pobres. El desempleo es culpa del gobierno. Y así con todas las cosas. No pretendo hacer que nadie tome conciencia y deje de culpar a los demás por sus problemas, sólo estoy resaltando una característica humana.
Yo sí quisiera ser un animal, no tener sueños imposibles y no hacer promesas incumplibles. No sentir que tengo que cambiar mi personalidad porque no habría personalidad a la cual ponerle atención. Ser uno más en una manada y, si falto, no ser extrañada. Pero no hay nada que hacer. Me tocó ser humano y es posible que haya sido así para que cambie el mundo. También es posible que no sea para nada en particular, más que pasearme por la vida persiguiendo metas y desechando sueños. Es lo más probable ya que la existencia no parece tener ningún sentido.

Adieu.

domingo, 20 de febrero de 2011

Ascensores y aliens

Hoy, sin planearlo, tuve tarde de películas con mi papá. Vimos dos películas, ninguna muy buena, y ambas rondando el mismo tema.
Alerta, de pronto me les tire dos películas contándoles el final. Honestamente no se pierden de nada, así que mejor sigan leyendo. Además, una es como del 2008.
La primera no sé como se llama, pero se trata de una gente que queda encerrada en un ascensor y de a uno en uno se van muriendo todos. Afuera hay un celador latino viendo todo y sucede que es muy religioso (malditos estereotipos), y jura y come tierra que es el diablo que se está llevando las almas de todos. En algún punto dice que se llama "...encuentro...con... el diablo!" con musiquita dramática de fondo . El final es bastante típico: el más maldito de todos es el que 5 años antes se le tiró la vida al buen policía, que por casualidad termina viendo todo. Luego no muere porque se arrepiente, luego el policía lo perdona, y finalmente nos venden un final feliz, obviando que murieron otras 4 personas y se les apareció el diablo a todos. La típica película gringa que zongo zorongo y con mucho disimulo intenta reafirmar sus valores cristianos para que ud, querido ciudadano del común, deje de ser un capitalista horrible sin corazón. El argumento sería algo así como "sea buena persona o el diablo va a venir disfrazado de viejita y lo va a encerrar en un ascensor con cuatro personas y los va a matar a todos hasta que ud se arrepienta, o en su defecto se lo pueda llevar para el infierno". O, tomando en cuenta que el malo mató a la familia del policía por ir bebiendo en un carro, sería "si va a tomar, entregue las llaves". Mal, MUY mal cliché. A mi papá le encantó porque está convencido de que me va a llevar el diablo si no empiezo a rezar como abuelita, y (no sé porqué) creyó que hizo mella en mí.
La segunda película se llama Cuarto algo (en inglés es Fourth Kind) y les voy a admitir que, casi hasta el final, me la creí. No explican nada y durante la primera media hora todo son búhos y psicólogos haciendo hipnosis, hasta que uno empieza a descubrir que están en un pueblito acechado por los aliens. Ni que fueran perfectos para que los aliens quisieran experimentar con ellos solamente. Aparentemente todo está "sustentado" con documentos reales, grabaciones y videos bastante perturbadores que nos hacen pensar que todo sucedió de verdad. Además, actúa Milla Jovovich y uno no creería que ella se prestara para un chiste tan malo y cruel. Pues sí, señoras y señores. Tras una exhaustiva investigación (google) descubrimos que todo era una farsa. De hecho, la persona que aparece en el material real es una actriz británica de poca monta, y lo que llaman Nome, Alaska, ni siquiera se hizo en el mismo continente! Todo lo grabaron en Bulgaria. No, el video de un tipo levitando poseído por un alien sumerio que clama ser dios NO ES REAL. Y puesto en esos términos se hace más evidente que no lo es. Todo es una farsa. Maldita sea. Ahora bien, también se encuentra en internet el típico comentario "Entiendan, el gobierno quiso taparlo todo y por eso lo escondió". Pues yo creo que el gobierno de la primer potencia mundial tiene cosas más importantes de las cuales hacerse cargo que esconder unos videos distorsionados e incomprensibles. Además, amigo mío, si ud se empeña en creer que una película es la irrefutable evidencia para su creencia en los aliens, creo que debería preguntarse qué tan aburrida es su vida en realidad.
El punto en común de ambas películas es que todo gira alrededor de causar que ud viva el resto de su vida en temor. Si no es de su dios, es de su diablo, y si no, de los aliens. Somos seres demasiado supersticiosos e influenciables para nuestro propio bien. Yo, por mi parte, evitaré basar mis pocos valores morales en el miedo que me produce morir asesinada por el diablo en persona dentro de un ascensor. De hecho, evitaré basar cualquier tipo de comportamiento mío en lo que me dicen las películas. Si no ignoraramos estos mensajes, terminaríamos odiando las cremas antiarrugas para no terminar como la bruja de Rapunzel.
Claro, no les estoy diciendo que hagan o no hagan nada, uds son libres de actuar como prefieran, y yo, al igual que uds, bien podría equivocarme en todas mis opiniones. Sólo les recomiendo ser un poquito escépticos, por su propio bien. O hagan lo que quieran, a fin de cuentas no me importa.

Adieu.

viernes, 18 de febrero de 2011

Primaria.

En este preciso momento estoy escuchando 'I'm a slave 4 u' de Britney Spears. Me recuerda a la primaria. Voy a contarles lo que recuerdo y ese es mi post de hoy.
Claro, Britney Spears era lo único común que yo tenía por esa época.Y no era ni tan común. Nunca se me va a olvidar el día que le dije a una compañera que si quería, yo llevaba un cd de Silvio Rodríguez (Bruta!). Se me burló bastante feo. No es que ame a Silvio Rodríguez, pero era lo que yo escuchaba en la época, culpen a mi mamá. Silvio Rodríguez, Guns n' Roses, Aerosmith, Mecano, etc. Era rara. Vivía en Bello, Antioquia, donde lo más pulido musicalmente era La Factoría.
Lo bueno de todo esto es que me sentía tan fuera de lugar que no me dejé absorber por esa cultura divina de mi Antioquia querida. Sí, esa de "eso en cuatro no se ve" y "ella quiere creepy que la pone happy". Ahora bien, lo malo es que casi toda mi vida fui a parar a lugares similares donde lo poco que tenía en común con mis compañeros era la edad, y muchas veces no, porque, cómo no, yo estaba adelantada de curso (La niña genio, pues). Y de tanto pretender parecerme a ellos llegué a hacerlo y se me olvidó leer y otras cosas que siempre quise mucho y ahora amo hacer. Me esforcé tanto por parecer bruta que llegué a serlo. Hasta me tiré un año. Jum. El mundo es muy maluco a veces.
Ahora soy un híbrido raro que escucha J Balvin y lee a Cortázar, ama a Bruno Mars y a Harry Potter y le tiene fobia a los vendedores de manillas y a los comunistas. Esa es más o menos la explicación de porque soy tan rara y estoy tan loca, y no lo digo por parecer súper loca, chistosa y dicharachera, sino porque de verdad estoy loca y tengo varios problemas mentales que quisiera solucionar. A fin de cuentas, soy un ser ecléctico y eso me alegra, tener contacto con todo nos hace crecer y aceptar muchas cosas que no son como quisiéramos.
A propósito, hoy estoy un poco melancólica y creo que quiero estar sola. Acaban de llamar los amigos de mis papás que mejor me caen, a invitarme a su reunión. Me dio mucha pena decir que no. Sí quisiera ir un rato, pero los deseos de estar sola me ganan (o de estar tras esta pantalla). De pronto vaya más tarde. Ah, sí. Yo salgo con los amigos de mis papás, no me da pena . Son mucho más chéveres que muchos de sus amigos. Y sí, mis amigos también me invitaron a salir hoy, no es que no tenga.
En fin, empecé feliz y ya estoy como triste. No, no pasa nada. Yo soy así siempre. Los expertos lo llaman ser mujer. Y yo soy MUY mujer.
Hasta aquí me llegan las ideas. Sé que mi blog es malo, pero con el tiempo va a mejorar. Gracias por leer.

Adieu.

jueves, 17 de febrero de 2011

Nada de nada.

Voy a hacer una entrada corta porque tengo sueño y tengo que madrugar, y todo eso por lo que uno dice no a los pequeños placeres de la vida, como comerse un postre a las once de la noche porque después de las 7 engorda.
No sé de que hablar, así que haré lo usual y divagaré por mis muchas ideas y observaciones. Presiento que este blog es mi próxima adicción, cosa que no necesito en lo absoluto porque ya tengo a facebook, twitter, chictopia, y esa inclinación a abrir más de 15 pestañas sobre el mismo tema. Espero tener tiempo para vivir el mundo real y no tener más razones para que las personas reales me odien (Ej. mis papás, mi hermano, mi novio).
Prometo que mañana lo arreglo, le pongo un nombre y cositas. No mucho porque me gusta lo simple, sobre todo últimamente.
Hasta luego seguidores. Y con seguidores me refiero a Jessica, Santiago y hasta de pronto Leo. Seguramente Leo no.

Adieu.

La primiparada.

Hola a quien me lea (nadie).
Debido a mi muy reciente adicción a twitter, he descubierto que sí, hay gente que piensa que lo digo es interesante, y tal vez lo que digo hasta sea interesante. Sin embargo, los tristes 140 caracteres que twitter me ofrece para expresar mi sentir son apenas suficientes y a veces no alcanzan ni aunque lo intente, a menos que empiece a escribir como Uribe y mis tweets sean algo como "Colombia brilló ayer en Bolsa de NYork, recordemos 3 huevitos: Seguridad,Inversión,Cohesión Social".
En fin, he decidido empezar a utilizar esto para poder hacer más extensas mis ideas y todo lo que pienso, que suele ser bastante. Entonces, quienes me leen (nadie) tendrán una mejor idea de mí, cosa que no me interesa en lo absoluto porque no busco amigos. Aunque si ud. busca amigos, y le interesa ser mi amigo, pues bienvenido sea.
La verdad es que de una vez quisiera subir muchos posts (blogs? entradas? cómo se dice?) porque mi cabeza tiene muchas ideas contenidas y aún si nadie lee mi blog, esto será como un diario y una linda forma de desahogarme, tomando en cuenta que me da pena y pereza contarle todo lo que pienso a una persona del común. No subiré nada más por ahora para tener algo que contar luego.
Creo que eso es todo, así que, para todos los que me leen (nadie), bienvenidos a mi blog, y espero que disfruten, se rían, lloren o se burlen de lo que digo. No importa.

Ps: Como es evidente, todavía no tiene nombre mi blog, me da miedo poner algo muy patético o muy bobo (sí, yo soy así). Si se les ocurre algo pueden aportar a mi cóctel mental, posiblemente algo bueno saldrá de allí.

Adieu.

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