Todas las entradas de mi blog se refieren a una tusa; es la cosa que más me motiva a escribir. Yo conozco perfectamente las razones para esto, es un desorden de polaridad que no debo ni quiero explicar por este medio. Sólo uno o dos posts se refieren a temas distintos a mis depresiones por "amor"; y tengo cientos de borradores sobre temas supremamente interesantes que, haga lo que haga, no puedo concluir.
Realmente me siento muy estúpida. Me encantaría poder ser más desprendida, más inteligente y pragmática, como sé que soy para muchas otras cuestiones. Pero me encarreto fácil con buen sexo, una conversación decente y miradas sutilmente coquetas; que yo siempre interpreto como señales de que se viene algo bueno. Interpretaciones teleológicas que finalmente se prueban muy, pero que muy equivocadas.
Fantaseo constantemente con el último hombre que me hizo remotamente feliz. En este caso, pienso mucho en el sexo que no estamos teniendo, no tuvimos y no tendremos jamás. Maldito imbécil, lo culpo y lo maldigo porque aún muero de ganas, porque mis sentidos se excitan sólo de imaginar la historia repitiéndose. Y mientras lloro una o dos lágrimas (con cada tusa son menos y menos), pienso que algo tiene que cambiar en mí, de lo contrario, me dirijo directo a mi autodestrucción. O, bueno, ¿por qué no autodestruirse? También es un fin romántico y trágico, justo como me gustan a mí.
Adieu.
No me gusta esa foto :)
ResponderEliminar