martes, 1 de marzo de 2011

Carta de buenos días.

Ayer me hicieron mucha falta tus abrazos para sentirme protegida. Sucede que entré al cuarto de Sammy para acostarme a dormir, y había un murciélago (no voy a decir gigante, porque era chiquito) pegado de la cortina. Casi me muero del susto. Claro que apenas me vió, levantó vuelo y como (me imagino) había entrado, salió. Pero casi no me puedo dormir, recuerdas que te conté que había un bar al lado de la casa nueva? Bueno, anoche estaban poniendo música muy buena y en el cuarto de Sammy se escucha todo lo que ponen como si uno estuviera sentado en una mesa cualquiera dentro del bar. Pusieron Just Like a Pill y me acordé de tí porque sé como amas a Pink. Además me dolía el estómago porque ahora siempre me duele el estómago y tengo gastritis si como, si tengo hambre, si quedo muy llena, si quedo insatisfecha, si desayuno muy temprano, si ceno muy tarde o si me salto una comida. Será de la tristeza, o del malgenio que hubo antes de ella, porque la comida no parece influir sino para empeorarlo todo.
Tenía pánico de que entraran más murciélagos y me mordieran y me convirtiera en zombie, o que las alas del murciélago tuvieran esporas y me contagiara con murcielaguitis y me muriera toda peluda y ciega, o que entrara otro murciélago y planeara sobre mi cabeza y me sacara los ojos o algo. Tú sabes como funciona mi cabeza. No podía dormir y estuve como media hora despierta, muy asustada y paranoica. Lo más importante es que pensaba "si él estuviera conmigo esta noche, no tendría miedo y ya me habría quedado dormida".






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